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viernes, 16 de diciembre de 2016

LA ARQUITECTURA EN EL CONTEXTO DE UN NUEVO PARADIGMA

Tras una pequeña pausa, reanudamos esta serie de artículos con un enfoque que incentive la reflexión. Intento humildemente hacer un llamado al sentido interno del lector inteligente, sin pretender establecer dogma alguno. Ahí vamos...

El fenómeno de la Arquitectura como Arte ha evolucionado tradicionalmente al amparo del poder, fundamental y esencialmente religioso y, de forma paralela, político y económico. Hemos comentado en anteriores ocasiones que el origen de esta disciplina, ya en la era megalítica, fué impulsado por necesidades de orden ceremonial o mágico relacionadas con eventos de tipo cósmico.



Si el hombre antiguo dió tanta importancia a los eventos celestes, en un estado de evolución que, se supone, requería dedicación y atención casi exclusiva a asuntos tan mundanos como la supervivencia, debió ser porque obtendría algún beneficio en dicha tarea, y éste no sería irrelevante sino en relación proporcional a importancia que se le daba (pura lógica). Tengamos en cuenta que se trata de un hombre primitivo en cuanto a intelectualidad, recién aparecido en la escala evolutiva, como civilización o cultura, con un fuerte instinto enfocado en priorizar asuntos inmediatos ó prácticos y que nadie se dedicaría a mover cientos de toneladas de roca, sin medios tecnológicos y, simplemente, por capricho o para hacer deporte.


En otro orden de cosas, llamamos "ciencia" al intento racional de interpretar la naturaleza y extraer leyes acerca de su funcionamiento, de forma que seamos capaces de reproducir a voluntad ciertos fenómenos. Sabemos que la ciencia no avanza linealmente, sino a saltos o escalones. Cuando se agota un escalón se produce una crisis y, simplemente, damos el paso al escalón superior. Estos escalones reciben el nombre de paradigma, el cual queda definido como un sistema de creencias que actúa a nivel contextual en un espacio-tiempo específico. Es decir, un paradigma establece como dogma aquello que está generalmente aceptado por la comunidad científica, de modo que cualquier desarrollo científico debe establecerse dentro de los límites de dicho contexto. La mayor parte del estamento científico se pliega a las restricciones de contexto paradigmático vigente y cada vez que un investigador explora o atraviesa sus límites en busca de la verdad obtiene como respuesta la oposición frontal del stablishment y es persuadido, por activa y por pasiva, para que desista en su empeño. Pero la Verdad no solo es algo simplemente atractivo para el ser humano sino que podemos considerar que su búsqueda es el leitmotiv o argumento recursivo intrínseco a la propia genética y, por tanto, un impulso difícil de vencer, sobre todo, para quien es capaz de intuir que lo que busca se encuentra más allá de los límites establecidos.

Wilheim Reich 

Dichos transgresores tienen dos destinos alternativamente, o caen en el descrédito junto con sus investigaciones y son defenestrados por la comunidad científica (N. Tesla, W. Reich, etc) o sus descubrimientos producen un impacto de tal calibre que alcanzan fama y prestigio, premios Nobel o cosas por el estilo, bajo el "amparo paternalista" del stablisment, que es quien controla en última instancia los términos y limitaciones del dogma científico imperante. Esta y no otra es la razón por la que, mientras unos científicos trabajan en teorías avanzadas y se desarrollan investigaciones multimillonarias en ciertos ámbitos, que contemplan aspectos como los campos atractores en las dinámicas no lineales, como la Teoría del Caos, la multidimensianalidad del universo, las super cuerdas, la energía del campo o punto cero, la influencia de la conciencia sobre la realidad material y su carácter holográfico, etc, a los efectos oficiales y educativos, incluso a nivel universitario, seguimos instalados en los límites del  clásico Paradigma Newtoniano, que tiene 300 años. Todos los primeros, podríamos decir, que están "autorizados" para poder "pensar fuera de la caja" con la aquiescencia del Sistema, mientras que el resto debe desenvolverse dentro de los límites del "corral", la cerca conceptual que establece el Dogma, así que todo permanece en orden y bajo control. Los mecanismos necesarios para conseguir mantener estable la situación anterior podrían superar nuestra imaginación, ya que todo el proceso descrito debe parecer algo normal y difícilmente lo haría si no se pusiera mucho, mucho, empeño en conseguirlo. Aquí lo dejamos, ya que la conspiranoia no es el tema de este blog y, además, es un asunto finalmente irrelevante. por otro lado, no es mi intención convencer a nadie. Si esto no te resuena, simplemente, no pierdas el tiempo.

Nikola Tesla


Lo que sí nos interesa es entender que provocar un cambio de Paradigma exige algo más que la simple pasividad ante aquello que carece de realidad objetiva, por mucho que el resto del mundo siquiera se cuestione este hecho. Una vez que descubras, por tí mismo, el engaño en cualquier aspecto de la realidad aparente (aunque resulte algo inquietante y descorazonador), podrás decidir aceptarlo o no. Normalmente ocurre que, cuando hay un peso excesivamente descompensado en un extremo de la balanza (hablamos de dogmas y paradigmas) se produce una crisis, el retén que mantenía estable la situación queda desbordado y todo salta por los aires (aparentemente) volviendo a la estabilidad de un nuevo Paradigma, contexto o sistema de creencias. Esto es así porque tal cosa como un Paradigma no es algo dinámico sino estático, de modo que, en cierto modo, requiere menos energía negar la realidad (no lineal), es decir imponer un sistema de control, que actuar mediante la revisión y actualización continua de todo lo que conocemos para adaptarnos al cambio continuo de dicha realidad, dado que tal es su condición natural.


Tal vez, la nueva información que recibimos continuamente requiera de una nueva herramienta que permita procesarla. Esta herramienta no puede ser intelectual, racional o analítica, es decir lineal, sino que debe trascender la razón porque la razón está limitada por la capacidad de procesamiento del cerebro. Se trata de una cuestión evolutiva, sin más, el punto donde todo lo antiguo ya no encaja ni tiene sentido conservar. Llamemos a esta nueva función no lineal, estado de intuición o conciencia ampliada, una cualidad que permita el discernimiento operativo y directo de la realidad sin necesidad de la operación analítica racional. Dicha herramienta existe y está disponible en cada uno en función de su nivel de conciencia, siendo su dominio la materia básica del trabajo de los INICIADOS en misterios de todas las épocas.

 Sir Francis Bacon

La diferencia o, como dicen los expertos en marketing, la "ventana de oportunidad" que puede habilitar el cambio de Paradigma a nivel global es la resonancia del nivel de conciencia colectivo o nivel medio que, en contra de lo que ocurría hasta no hace mucho, según parece (así lo afirman reputados nombres de la ciencia espiritual y la conciencia, como el Dr. D.R.Hawkins), ahora supera cierto valor crítico que nos permite, ya en este momento, dar este salto con seguridad. Más que un cambio de Paradigma se trata realmente de un cambio de Escala, en realidad, si bien eso no importa. Lo que nos debe ocupar, entonces, es la necesidad de coordinar atención e intención en el flujo hacia el cambio interno, ya que la realidad aparente no es más que lo que proyectamos hacia el exterior de nosotros mismos según confirma, casualmente, la ciencia física más avanzada. ¡Hagámoslo cambiar!



                                                   Leonardo da Vinci y Miguel Ángel

Volviendo a la Arquitectura, después de esta reflexión sobre los sistemas de creencias y su poca relación con la realidad objetiva. El terreno de la Arquitectura no puede sustraerse del contexto global del resto de disciplinas o materias, ya que constituye uno de sus ingredientes principales. Si bien es cierto que siempre ha existido un desarrollo paralelo de conocimientos, de contenido más elevado y oculto, sus frutos han servido de inspiración, muestrario de recursos técnicos o artísticos, espejo en que finalmente se ha querido reflejar el resto de la sociedad. En esta última etapa (siglos ha) debido a la decadente especulación a que aquél conocimiento elevado se fue sometiendo (y a la que sigue sometido, en sus aspectos visibles), hemos dejado de recibir el influjo purificador de la esencia arquitectónica producida, casi, por decreto divino o inspiración cósmica, podríamos decir. Lo más auténtico de esta esencia permanece mudo, latente y silencioso, como la semilla en otoño a la espera de que el nuevo Paradigma haga su aparición.

Frank Gehry y la sociedad del espectáculo

Paralelamente, la disciplina arquitectónica se ha banalizado, degenerando a tal punto, que se encumbra como maestros a arquitectos de ego exaltado, que basan el "prestigio" que colma su vano orgullo en la superior ignorancia, desconocimiento e incultura de los clientes titulares de sus grandes cuentas. La mayor exuberancia y despilfarro en actuaciones para la galería, que nada tienen que ver con el noble arte de la arquitectura, son la expresión de una profunda crisis de valores, aquella que, tradicionalmente, acompaña los finales de ciclo, preparando la Falla que dejará unas cenizas de las que habrá de surgir lo nuevo.


Realmente, resulta casi obsceno, irritante y descorazonador, el desperdicio de talento que vertemos al servicio de una imaginería ausente de contenido sustancial. Pura forma o caparazón, superficialidad exacerbada, abuso tecnológico, despilfarro insostenible, espectáculo de taberna para las masas, frivolidad chabacana con objetivos mediáticos al estilo de Gran Hermano, mala arquitectura, en resumidas cuentas. Basura elaborada por mentes brillantes. Pero, no solo se trata de eso, sino de la sutil perversión del sistema de creencias que activa la puesta en valor de tales actuaciones. Sabemos, desde Jung, que existe un inconsciente colectivo, una especie de archivo global de la mente humana que acumula información de nuestras experiencias emocionales y pensamientos (todos y cada uno de ellos) y sincroniza aquellos aspectos más estadísticamente relevantes para generar contextos de significado que actúan como campos atractores para la realidad. No es una teoría, es pura física cuántica comprobada experimentalmente, la demostración del postulado "lo que crees, creas" o, lo que es igual, el sistema de creencias funciona como un campo atractor inconsciente que condensa la energía mental en una realidad sintonizada a cada instante para crear el mundo tal como la mayoría de las personas creen.


La constatación de este hecho sería realmente deprimente, si fuera tan literal como se ha expuesto anteriormente. Es decir, bastaría con dominar los medios de comunicación de masas, TV, emisiones radiofónicas, cine, prensa, etc, para controlar el sistema de creencias colectivo y, con él como herramienta, producir literalemente una realidad ad hoc al servicio de intereses Particulares. Realidad colectiva Vs intereses particulares. ¿Les suena esto de algo? Ciertamente debería, porque así ha funcionado el mundo durante mucho, mucho tiempo. Pero ¿Cual es la buena noticia? ¡Esto es un desastre! ¿O, no?

En realidad, y esto es algo que  The Big Brother no puede manejar, los campos atractores que contribuyen a configurar el sistema de creencias ó Paradigma, vinculado a la materialización de la realidad, no reciben la misma energía de cada ser humano. Es decir, no se trata de un sistema democrático (lo que demostraría que Dios no es demócrata, pero eso es otro cantar), sino que se asigna a cada individuo una capacidad de crear que es proporcional a su nivel de conciencia. En realidad, no se trata de la capacidad de crear, en sí misma, sino del control sobre las creaciones, ya que dicho control debe ir parejo a un nivel de responsabilidad sobre lo creado. Todo el mundo co-crea constantemente lo que sucede a su alrededor y es únicamente la falta de control sobre las creaciones lo que genera la ilusión de aleatoriedad. A medida que el nivel o medida de conciencia se incrementa linealmente, la energía de esta conciencia aumenta de forma exponencial y, cuanto mayor es la energía, mayor materialidad es capaz de producir de forma consciente. Pura cuántica, pura relatividad.


Si consideramos que la evolución de la conciencia se dirige hacia la integración del ser con la totalidad, tal como nos cuentan todas las tradiciones espirituales presentes y pasadas, deberemos aceptar que la abarcabilidad es una cualidad o atributo definitivo, tanto del nuevo paradigma como de la nueva arquitectura, donde los atributos de carácter temporal vinculados a las modas carecerían de sentido y, consecuentemente, todo argumento que rinda culto al espectáculo en sí mismo debería ser rechazado por anacrónico. Las modas actuales que dirigen la vanguardia del diseño arquitectónico deben dejar paso a la ciencia de la conciencia arquitectónica como arte-técnica total e integrativo cuyas leyes, una vez aplicadas, sean capaces de producir valores objetivos. ¿Por qué? Porque siempre ha sido la conciencia y no la tecnología la que ha producido avances y cambios de paradigma en la humanidad, siendo la segunda una consecuencia de la primera. Porque, cuando la tecnología avanza de forma forzada y antinatural, como ahora ocurre, la conciencia colectiva debe forzar su desarrollo evolutivo para evitar el colapso de la civilización y, puesto que dicha evolución es un proceso natural que lleva su propio ritmo, se requiere la introducción de energías individuales de alto potencial en la masa humana, energías que contribuyan a elevar la vibración de la conciencia colectiva por encima del punto crítico y... todo ello ocurre dentro de la perfecta danza de la creación.


Tal es la explicación, a mi entender más plausible, a la masiva aparición en las últimas décadas de seres humanos con capacidades extraordinarias, como los denominados "índigo" o "cristal", y es la prueba de que nos encontramos involucrados en un proceso evolutivo "forzado" en el que lo más importante, no es que haya buenos y malos, lo cual son términos relativos, sino que el propio hecho por sí mismo parece adquirir trascendencia en un contexto mayor al nuestro inmediato. Basta tomar conciencia de este detalle para adquirir inmediatamente la responsabilidad consecuente, dado que el desarrollo de la conciencia colectiva constituye la suma de sus partes individuales, por lo que somos protagonistas en primera persona y delegar o descargar dicha responsabilidad en otros sería algo inmaduro.

Veamos, con sentido común.

¿Debería un edificio tener la forma de un montón de chatarra, la forma de un animal, una piedra o cualquier otro objeto solo porque es técnicamente posible hacerlo ó, tal vez, la forma arquitectónica debiera resultar de un mayor y armonioso compromiso entre concepto, sostenibilidad y eficiencia?


¿Acaso no es la febril búsqueda de novedades externas un síntoma evidente de la ausencia de valores internos, una verdadera patología del alma humana?

Cada acción que acometemos contribuye al desarrollo o involución de lo colectivo. Por tanto, cuanto mayor nivel de conciencia sea proyectado sobre dichos actos, mayor contribución haremos al proceso global y mayor beneficio obtendremos, consecuentemente.  Al alejar nuestras decisiones de las influencias publicitarias, de las modas y del pensamiento dirigido, las costumbres o las opiniones y buscar los valores objetivos de forma individual y consciente, persiguiendo la coherencia interna de las cosas, estamos aportando luz a nuestro proceso individual y colectivo. Un pequeño movimiento a nivel individual puede provocar un gran cambio a escala global, pero el camino individual requiere apartarse de la corriente y atravesar ciertas dificultades, como peaje por la libertad de elegir, y muchos prefieren permanecer en el estado de sueño.

El camino de la evolución es un camino de compromiso que necesita apoyo y por ello nacieron las diferentes formas de escuelas iniciáticas y de misterios en la antigüedad, los trabajos grupales y los maestros, de hecho, las grandes obras catedralicias del medievo florecieron y se desarrollaron al amparo de este sistema, con gran éxito, al unificar ciencia y experiencia en un contexto de sabiduría ancestral.

Hoy día, afortunadamente, tenemos el camino más fácil gracias a la cantidad de información disponible y a los medios de contraste o chequeo que nos permiten testar objetivamente cada una de nuestras decisiones. Procedimientos al alcance de la mayoría y que únicamente requieren adquirir ciertas destrezas prácticas que permitan tener suficiente fiabilidad sobre los resultados obtenidos. Se trata de procedimientos tan antíguos como la kinesiología, la radiestesia, los pulsos, el acceso a la realidad no ordinaria o los registros akáshicos, el inconsciente colectivo o la mente superior, como quiera llamarse, entre otros, pero también modernos como el apoyo de las nuevas tecnologías de la información (la que nos permite comunicarnos ahora), ya que todos ellos permiten establecer puentes con el campo del inconsciente y, a través de él, "descargar" información relevante del "sistema" colectivo, de una forma que nos permita disponer de criterios objetivos como guía de nuestros actos. Si bien es necesario contar con de una buena guía en este camino, uno puede convertirse en autodidacta y elegir la forma de acometerlo. Quien ha iniciado su camino entiende esto, para mayor gloria del Gran Arquitecto.

¿Cual es el camino? El camino es la búsqueda. Todo aquel que busca, haya y todo aquel que no busca, simplemente, desperdicia su vida durmiendo.




viernes, 6 de febrero de 2015

RECUERDOS DEL FUTURO. VISIONES DE UNA ARQUITECTURA INTEGRATIVA.

Parafraseando el título del urticante y polémico libro de Erich von Däniken, retomamos la idea de plantear una posible solución ante tanto desacarte de arquitecturas nocivas o incompletas. De momento, hemos repasado algunos ejemplos de cómo interpretar lo que NO funciona, pero ¿existe algún ejemplo, alguna referencia de lo que funciona? La respuesta es que solo hay indicios, ya que esta materia está por desarrollar aún (lo cual me parece fascinanate) y, sin embargo, podemos encontrar referencias de lo que sí podría funcionar.


Para ello vamos a establecer escuetamente lo que, a fecha actual y grosso modo,  serían los objetivos básicos en Arquitectura Integrativa y los factores implicados en cada uno de ellos que, como veremos, distan mucho de los establecidos desde los estamentos académicos ortodoxos. En cualquier caso, debemos tener en cuenta que no existen las respuestas, sino las preguntas adecuadas y que, con independencia de que se vayan normalizando algunos procedimientos con el paso del tiempo, la arquitectura es una cuestión de maestría individual y oficio del arquitecto (en la parte que le compete), no un asunto de manuales ó normativa como el derecho, por ejemplo.


1. El capacitor biológico.
  • Longitud y latitud para determinar el MODULO DEL LUGAR y establecer medidas armónicas.
  • Orografía, condiciones geograficas locales de la parcela y elementos de su entorno para determinar el flujo de las energías del lugar.
  • Información geobiológica para determinar las fallas, aguas subterráneas, radiaciones cosmotelúricas y artificiales, así como su incidencia sobre la edificación.
  • Composición del terreno y polaridad del material de la roca.
  • Criterios geométricos que van a gobernar el diseño según la función del edificio.
  • Absorción de electrones y conexión a tierra.
  • Materiales a emplear en la construcción.
  • La máquina cuántica. Resonadores y activadores energéticos. Ondas de forma.
  • Interdimensionalidad de la construcción.
2. El edificio autoregulado.
  • Funcionamiento bioclimático pasivo y activo para regulación de los parámetros de humedad y temperatura.
  • Captación y gestión del agua.
  • Saneamiento, depuración biológica y gestión de resíduos.
  • Ionización del aire y ventilación termoregulada.
  • Producción, almacenamiento y distribución de energía.
  • Producción de alimentos.
  • Absorción de CO2, producción de O2, O3, H y gas doméstico.
3. El artefacto.
  • Criterios funcionales, estructurales y materiales que determinan la forma del edificio en relación con su entorno. Relación FORMA/FUNCIÓN.
  • Condiciones y objetivos de la forma y los módulos empleados.
  • Criterios de proporción y geometría sustentable. Fractalidad.
  • Referencias biológicas.
  • Anclaje al terreno.
 4. La bioconstrucción y la tecnología.
  • Ciclo de producción y utilización de los materiales que requiere menor consumo de energía y recursos.
  • Reciclaje, huella de Carbono, etc.
  • Cumplimiento de las normativas y equivalencias.
  • Incorporación de nuevas tecnologías a la construcción.
  • Técnicas y biomateriales.
  • Sostenibilidad e impacto ambiental.
  • Integración del usuario, el edificio y el entorno. Ecosistema.
  • Conocimiento antiguo y conocimiento moderno integrados en la construcción.
Pero, pongamos nuestra vista en el futuro.


El esquema básico expuesto anteriormente puede ser ampliado o reducido utilizando criterios equivalentes que tiendan a integrar la multiplicidad de aspectos a considerar de forma coherente. No encontraremos en la actualidad (al menos, yo no he encontrado ninguno) modelos construidos que intenten abordar esta complejidad de forma práctica, motivo por el cual debemos buscar indicios o inspiraciones en arquitecturas que pudieran ser abordadas desde una visión integrativa y tecnologías que permitan llevarlas a cabo. 

 
Y, si hablamos del futuro de la arquitectura, estas intuiciones suelen venir del plano de propuestas más teóricas que prácticas. Personalmente, no me parece una mal comienzo, sobretodo porque los aspectos visuales que gobiernan este tipo de propuestas son útiles a nivel didáctico y, al desarrollarse en el mundo de las ideas, evitamos que la resolución práctica de los problemas que plantean constituyan una traba desde el punto de vista de la crítica (lo que no existe no se puede criticar). En cualquier caso, si me ha parecido oportuno alabar las buenas ideas de un ideólogo que trabaja en esta línea, Vincent Callebout, un arquitecto belga que basa sus diseños en los organismos biológicos y desarrolla sus propuestas sobre una visión única de lo que debería ser la arquitectura del futuro en convivencia y armonía, tanto con su entorno como con el ser humano.


Un ejemplo de integración de geometrías a través de símbolos de conocidas propiedades energéticas resonantes, como el trisquel y el diseño fractal del esquema triangular, que demuestra el conocimiento de recursos compositivos poco habituales (si bien, en contradicción con el emparrillado ortogonal de la torre que no comprendo muy bien).

La inspiración en la biología siempre constituye una referencia solvente.


La cuestión que plantean este tipo de diseños es la aplicación de sistemas constructivos que sean tan sostenibles como pretende ser la propuesta. La construcción biológica tradicional tiene grandes limitaciones para diseños en altura, en primer lugar, y para construir formas complejas con precisión, por otro. Por otro lado, no podemos renunciar a los principios de sostenibilidad a cambio de edificar en altura, por una cuestión de coherencia. Debemos ser conscientes de que la humanidad no puede ocupar el territorio de forma extensiva, más que en aquellos casos en que la actividad esté necesariamente vinculada al lugar, como es el caso de las actividades rurales. Por tanto, una solución sería buscar en la tecnología a un aliado que nos permita solucionar los problemas que plantean las limitaciones de los biomateriales y técnicas tradicionales mediante el desarrollo de nuevos materiales biológicamente compatibles, incluso, diseñados con propiedades específicas.  


A mi modo de ver, la tecnología de impresión por capas presenta importantes ventajas. Precisamente, son las geometrías singulares en las que, con mayor motivo, procede aplicar esta tecnología por una cuestión de coste evidente. El problema fundamental a resolver es el empleo de materiales reciclados, biocompatibles y no contaminantes en su producción.


La industria tradicional y, en particular, la que fabrica elementos constructivos únicamente produce tres tipos de piezas, de las cuales derivan todas las demás.

- piezas moldeadas
- piezas extrusionadas o lineales
- piezas laminadas linales o planas

A partir de aquí, se producen mediante mecanización o combinación de otras técnicas, piezas más complejas. Cada paso que se dá en el recorrido hasta el producto final consume una gran cantidad de energía, transporte, movimientos y medios humanos.

Además, para generar superficies complejas, se requieren unos medios y tecnologías extremadamente costosas, si se realizan a partir de los anteriores, donde cada punto en el espacio debe ser comprobado mediante sistemas georeferenciados. No obstante, la realidad demuestra que resulta prácticamente imposible una precisión inferior a varios milímetros y eso, cuando hablamos de piezas a medida obliga a hacer ajustes que, la mayor parte de las veces, resultan poco afortunados.

(*) Este diseño es perfectamente compatible con la disposición geométrica de las redes geomagnéticas.


La posibilidad que ofrece la impresión por capas permite.
  • Reducir el control de los errores al movimiento en el plano horizontal, bien sea de montaje de piezas o de montaje de la impresora.
  • Economía de materiales, que se reduce a producir un plástico termofusible, actualmente, pero que, en un futuro no muy lejano, permitirá imprimir con composites o morteros de gran resistencia.
  • Ahorro de energía y medios humanos, con los consiguientes beneficios para el medio ambiente y reducción de riesgos laborales.
  • Reducción de impacto ambiental, al poder utilizar materiales reciclados y biodegradables.
  • Absoluta precisión de geometrías complejas y producción de capas en una sola operación.
  • Economía de producción y mantenimiento, ya que la impresora es una máquina técnicamente sencilla. 
 


La técnica a emplear dependerá de la escala a la que trabajemos. Sin embargo, intuyo grandes posibilidades de integración de las técnicas y materiales tradicionales con la investigación y aportaciones de la ciencia contemporánea como, por ejemplo, el empleo de adobes o cob con materiales de cambio de fase y nanomateriales, la impresión por capas con biomateriales o las pinturas fotovoltáicas.

¿Porqué no aprovechar lo mejor de cada mundo?

jueves, 29 de enero de 2015

CRITERIOS PARA UNA BUENA ARQUITECTURA V: SOSTENIBILIDAD Y SUSTENTABILIDAD



Últimamente se percibe cierta confusión, no sin motivo, en cuanto a estos conceptos "de moda" en el discurso proyectual y constructivo, motivo por el que viene al caso que reflexionemos sobre ello. Estamos hablando de conceptos en auge que conviene integrar en nuestra manera de pensar, digamos que se trata de un nuevo programa que hay que instalar correctamente para evitar continuos errores en su aplicación posterior. Veamos un posible planteamiento. Existen en el mercado diferentes corporaciones o colectivos implicados en la certificación de edificios sostenibles que, si bien establecen unas pautas que permiten evaluar y prever un impacto menos perjudicial de los edificios en el medio ambiente que aquellos otros que no los consideran, limitan los criterios de sostenibilidad a aspectos parciales y no contemplan otros muchos igualmente importantes, con lo que quedan distorsionados o limitados estos conceptos por un uso tan particularizado. No estoy criticando los métodos ni sus resultados pero sí me atrevo a afirmar que son incompletos y que los promotores que se apoyan en sus garantías, como argumento para generar un impacto positivo de su imagen en el mercado, dejan de lado aspectos de sostenibilidad no menos importantes y vitales para los propios usuarios. Es decir, debemos entender que la sostenibilidad empieza por uno mismo y que el aspecto ecológico más importante a defender cuando diseñamos y construimos un edificio es la biología de los organismos humanos que va a ocupar y usar el mismo, cosa que no está contemplada por los certificados de edificación sostenible ya que estos se limitan al estudio del impacto ambiental hacia fuera y no hacia dentro.


Para poder abordar este asunto, en primer lugar, vamos a estudiar el significado de estos conceptos. El término "sostenibile" tiene que ver con algo que se mantiene en el tiempo. Por tanto, la sostenibilidad está relacionado con el equilibrio en el empleo de los recursos (materiales) que permite la permanencia de un proceso de forma indefinida, por supuesto, mientras se mantengan las condiciones del entorno en que éste se desarrolle. Lo "sustentable" guarda relación con la capacidad de soportar, aguantar, proporcionar fundamento, todo lo cual implica una acción intencionada de apoyo para conseguir la estabilidad. Bajo mi criterio, la naturaleza es sostenible en sí misma, mantiene el equilibrio sin ningún esfuerzo, mientras que hacer un proceso sustentable implica una acción consciente de apoyo, si bien el objetivo de ambos es la durabilidad de aquello en lo que están implicadas y, en este aspecto, son términos ambivalentes. Esta durabilidad o permanencia en el tiempo de los procesos es una condición para que se desarrolle la vida y pueda evolucionar. Ahora bien, si estudiamos la naturaleza como maestra de la sostenibilidad veremos de qué forma gestiona el concepto y comprobaremos que ¡lo hace al revés que nosotros! Cada individuo de cada especie del planeta actúa para ocupar su lugar (el mejor posible), defender su espacio, protegerse, obtener los recursos que necesita y no más, reproducirse y cooperar con otros de su especie en la medida que se requiera para la supervivencia y mantener su entorno en las condiciones que garantizan su propia sostenibilidad y, sin embargo, llevan millones de años evolucionando, siendo sostenibles sin preocuparse de ello. Somos seres biológicos igual que otras especies y debemos hecer una profunda reflexión sobre este hecho porque, en ello, hayaremos referencias con fundamento.


De momento, tanto la sostenibilidad como la sutentabilidad no son ideas abstractas sino que están referidas a "algo". Por tanto, decir que un edificio es sostenible es lo mismo que no decir nada. ¿sostenible en qué? ¿sostenible para qué? ¿sostenible cómo? Si no identificamos qué aspecto concierne a la sostenibilidad o a qué nos referimos exactamente entramos en el terreno de la demagogia y la generalidad. Mi mejor definición de sustentabilidad y sostenibilidad es la que se identifica con la cualidad de una intervención que respeta el equilibrio natural de las cosas, cosa que no ocurre en ninguno de los casos en los que, pretenciosamente, se aplican estos atributos a las acciones del hombre. Para entender de forma idónea el concepto de sostenibilidad es preciso integrar otro término aplicado a la biología, que es el de HOMEOSTÁSIS. Según wikipedia,

La homeostasis (del griego homos (ὅμος), ‘similar’,1 y stasis (στάσις), ‘estado’, ‘estabilidad’)2 es una propiedad de los organismos vivos que consiste en su capacidad de mantener una condición interna estable compensando los cambios en su entorno mediante el intercambio regulado de materia y energía con el exterior (metabolismo). Se trata de una forma de equilibrio dinámico que se hace posible gracias a una red de sistemas de control realimentados que constituyen los mecanismos de autorregulación de los seres vivos. Ejemplos de homeostasis son la regulación de la temperatura y el balance entre acidez y alcalinidad (pH).
El concepto fue aplicado por Walter Cannon en 1926,3 en 19294 y en 1932,5 6 para referirse al concepto de medio interno (milieu intérieur), publicado en 1865 por Claude Bernard, considerado a menudo el padre de la fisiología.
Tradicionalmente se ha aplicado en biología pero, dado el hecho de que no solo lo biológico es capaz de cumplir con esta definición, otras ciencias y técnicas han adoptado también este término.7

Podemos considerar la homeostásis como una especie de sostenibilidad endógena que, aún así, no elude su compromiso con el entorno. ¿porqué es importante esta terminología? Porque procede de la biología y del estudio de las propias leyes de la naturaleza, porque la naturaleza es el espejo y el modelo más eficaz para la aplicación de criterios de sostenibilidad y sustentabilidad. Digamos que la naturaleza es el experto por excelencia en este campo.

Si bien las tesis darwinanas son una de las causas del actual estancamiento mental de la comunidad científica y, consecuentemente, de la persistencia del obsoleto modelo de pesamiento dominante, Charles Darwin fué un hombre profundamente comprometido y reflexivo que, aunque desafortunadamente equivocado en algunas de sus conclusiones teóricas, realizó importantes observaciones prácticas y estadísticamente convincentes que no podemos obviar pues se fundamentan en la realidad y no en la especulación. Pues bien, el señor Darwin observó que las especies que mayores posibilidades de prosperar y sobrevivir tenían eran aquellas más adaptables a los cambios. En un mundo con condiciones cambiantes, es la adaptabilidad ( no la fuerza, el poder o cualquier otra cualidad que se pueda acaparar o acumular), la que determina la supervivencia o sustentabilidad de una especie. Es decir, en un contexto dinámico las condiciones de sostenibilidad y sustentabilidad deben ser, asimismo, dinámicas.



Otra cuestión sobre la que debemos reflexionar cuando hablamos de sustentabilidad y sostenibilidad, es la de determinar qué sujetos están implicados en estos conceptos. Si entendemos que el universo funciona como un todo, y nuestro pequeño universo terrestre no es una excepción, donde cada parte está relacionada tal como estudia la Teoría de Sistemas ¿podemos, en realidad, aislar un elemento y reducir el concepto a un único aspecto del mismo? La respuesta es, rotundamente, NO. Por tanto, ya contamos con un segundo aspecto a considerar en nuestro análisis de la sostenibilidad y sustentabilidad, la interdependencia de todos los campos afectados.


Por otra parte, y este es el componente al que menos atención se presta normalmente, es importante determinar, en un conjunto donde todo está relacionado, cual es el criterio de prioridad ya que la atención a un aspecto puede hacernos perder el foco en los demás y fracasar en nuestras pretensiones de sostenibilidad, dado que todo está relacionado entre sí. La evolución de las especies se determina al establecer los criterios de prioridad a la hora de adaptarse al medio, de modo que un anfibio no tiene los mismos criterios que un mamífero y así sucesivamente. Las prioridades implican elección y la elección requiere conciencia, ya sea individual o de grupo. Sin elección no hay evolución. Por tanto, a todo lo que existe en el universo corresponde un determinado nivel de conciencia ya que, de lo contrario, la evolución sería imposible. Cada especie es sustentable en función de sus propios criterios de prioridad que están necesariamente subordinados a los que se establecen en su nivel superior pues, de lo contrario, su proceso evolutivo se vería detenido al entrar en conflicto con un sistema con mayor poder de intervención. Así, la célula tiene más restringida su capacidad de evolución al encontrarse en un sistema homeostático en equilibrio que requiere poca adaptación y está subordinado a un órgano concreto y éste a un indivíduo. El organismo vivo del indivíduo está subordinado en sus actuaciones al organismo colectivo de su especie y esta a la de su entorno. Es en el momento en que las condiciones del entorno cambian o se requiere una nueva habilidad, estadísticamente hablando, cuando la especie genera una mutación colectiva que deviene en un cambio evolutivo. Aquí se equivocaba Darwin. Nada de azar, nada de espontaneidad, nada de prueba y error a la hora de generar cambios evolutivos.


Pero, para establecer un criterio de prioridad, primero necesitamos determinar los factores o campos más importantes que vamos a considerar en nuestra evaluación sobre sostenibilidad y sustentabilidad. Por ejemplo, si hablamos de sostenibilidad ambiental ¿de qué estamos hablando en realidad? ¿qué es el medio ambiente? ¿qué lo constituye? ¿formamos parte de él o estamos excluidos los seres humanos del medio ambiente? y, si formamos parte del medio ambiente ¿cual es el criterio de prioridad que aplicaremos? Es evidente que el planeta sería más sustentable sin nuestra "ayuda" pero también es cierto que el planeta no tiene sentido de ser sin la existencia de vida inteligente o conciencia superior (aunque bastante subdesarrollada, en nuestro caso) que intente comprender cuál es su lugar en el universo, es pura física cuántica. Por tanto, estamos abocados a encontrar el punto justo de equilibrio y eso es, para mí, sostenibilidad y sustentabilidad.




Finalmente, para poder elegir los factores a considerar y determinar los criterios de prioridad a aplicar es imprescindible conocer cuales son los factores que intervienen, su interrelación y funcionamiento, es decir, hemos de determinar su forma o expresión física, su comportamiento o modo operativo y su función o finalidad dentro del ecosistema que estamos estudiando. Al tratarse de un asunto complejo, es absurdo reducirlo a parámetros como, por ejemplo, la huella de carbono, el ciclo de vida de un producto, el tipo de combustible que empleamos para producir energía ó la cantidad consumida de ésta, si bien todos estos factores son importantes, ya que no dejan de ser parámetros racionales aislados y ya sabemos que no se pueden aislar. Por tanto ¿qué conocemos del funcionamiento de la naturaleza y de nuestra propia naturaleza que nos permita evaluar los factores a considerar, sus relaciones y funcionamiento para determinar el orden de su jerarquía y establecer los criterios de su análisis? Esta es la pregunta y la respuesta es, bastante poco y, además, por la vía de análisis impuesta por el paradigma positivo y materialista dominante, difícilmente se alcanzará una comprensión suficiente que permita establecer parámetros fiables. No podemos reducir la naturaleza a una tabla de cálculo o un programa de ordenador. Es una pretensión inútil.



Existen condiciones de partida, tanto a nivel de planeamiento urbanístico como de proyecto concreto y local de edificación que deben ser consideradas desde esta perspectiva de sostenibilidad conjunta que planteamos en ARQUITECTURA INTEGRATIVA. Es necesario establecer simultáneamente una sostenibilidad hacia dentro o endógena y hacia fuera o exógena, es decir, una sostenibilidad ecológica, ya que este concepto integra el aspecto biológico y relacional del sujeto con el medio ambiente en toda su extensión y no únicamente en cuanto al producto o impacto de sus acciones.


Las pistas para conseguir este equilibrio dentro/fuera lo encontraremos en la propia naturaleza, si tenemos humildad, paciencia, curiosidad y capacidad de observación, así como estudiando las civilizaciones antiguas y los principios que sustentaban sus colosales obras de arquitectura. A grandes rasgos, uno de los factores más importantes a estudiar son las condiciones bióticas del lugar, en la forma que se contemplan en disciplinas tales como la moderna geobiología o el earthing, por un lado, o los milenarios Feng Shui o Vastu Sastra, por otro, y que tienen que ver con las cualidades energéticas más propicias para la biología humana. Existen otros factores determinantes e influyentes en diferentes niveles que interactúan a nivel energético y son más complejos y difíciles de dominar por requerir destrezas personales y entrenamiento especiales, así como por la escasa ó ausente documentación escrita que permita una divulgación abierta de su conocimiento. Me refiero a cuestiones como las emisiones u ondas de forma, la geometría, la luz, el sonido, las energías remanentes, los símbolos, la astrología, la numerolología y otros aspectos, muchos de los cuales han sido patrimonio exclusivo de las Escuelas de Misterios y la Masonería desde la remota antigüedad, al alcance exclusivo de iniciados y transmitidas oralmente de Maestro a discípulo.



Personalmente, esto último constituye una materia de máximo interés, por lo que investigo y experimento con ello e iré publicando lo más relevante. No en vano gran parte de este conocimiento se incluia en los estudio académicos que subsistieron hasta el medievo y que pretendían abarcar los campos del conocimiento humano científico, como es el caso del famoso Quadrivium, compuesto por las materias de Aritmética, Geometría (por ejemplo, sabemos que hay geometrías sustentables y otras que no lo son), Astrología y Música, si bien existían diferentes niveles de conocimiento y comprensión y los niveles que nos interesan solo estaban al alcance de iniciados y Maestros, los mismos que diseñaron y construyeron las magníficas obras que aún hoy no comprendemos del todo. Si nos remontamos al antiguo Egipto, aún nos preguntamos cómo hace 6.000 años pudieron tallar, mover desde una cantera a más de 40 km y colocar con precisión milimétrica piedras enterizas de 2000 Tn, cosa que hoy en día con nuestra tecnología del siglo XXI siquiera imaginamos poder conseguir. Esto viene a enseñarnos el profundo respeto con que debemos abordar esta investigación y entender las razones de que el poder que proporciona este conocimiento no pueda estar al alcance de cualquiera. Debemos llegar a la conclusión, en cualquier caso, que el principal objeto de la sostenibilidad es el ser humano para cuyo uso se destina la arquitectura y no dar por supuesto que la arquitectura cumple este cometido porque esto no ocurre en el 99% de los casos (y me quedo corto). Establezcamos como criterio de prioridad la sostenibilidad endógena y, a continuación, la sostenibilidad ecológica. Para nuestra sorpresa, descubriremos que lo primero nos lleva invariablemente a lo segundo, si se entiende correctamente, es decir, naturalmente.


Para no desviarnos mucho y continuando con la exposición anterior. Otro aspecto esencial a considerar en cuanto a sostenibilidad que debemos aprender de la naturaleza es el de emplear los recursos mínimos e indispensables necesarios para cumplir una función determinada ¿por qué? por que la naturaleza es eficiente y no gasta más de lo necesario, por eso hace las cosas sin esfuerzo. Por tanto cualquier actuación que requiera un excesivo coste de energía, bien en producción, bien en transporte o montaje, estará contraindicada si perseguimos la sostenibilidad. Asímismo, la producción y gestión de los recursos, como los materiales, la energía y el agua, y su reintegración al medio debería ser los más local posible si pretendemos ser sostenibles, etc. se trata de muchos aspectos que nos alejan de los procesos industriales masivos y que, por tanto, no están contemplados por los certificadores, pues se quedarían sin clientela. Ahora bien, lo que no debemos aceptar, en mi modesta opinión, es que se nos venda como sostenible algo que no es tal cosa o que solo aborda aspectos parciales eludiendo cuestiones esenciales.

Si atendemos a nuestro criterio de validación de la buena arquitectura (Si el entorno humano resultante de la actividad arquitectónica es favorable, entonces, la arquitectura es buena) entonces deduciremos que ésta debe ser sustentable y sostenible, tanto interna como externamente para que dichos términos tengan sentido. Si damos valor al impacto de la arquitectura, entendamos que éste se refiere a un complejo interactivo de campos y funciones que es necesario comprender y que no puede reducirse a simples parámetros aislados. Sólo la naturaleza ofrece modelos de auténtica sostenibilidad y en ellos debe fundamentarse cualquier análisis.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

RECONEXIÓN: UN PUENTE ENTRE EL CIELO Y LA TIERRA

El trabajo con las energías cosmotelúricas es materia delicada, pues muchos aspectos energéticos, como el orgón, son difíciles de medir directamente por procedimientos convencionales y utilizando aparatología electrónica. Los seres humanos estamos anclados a la razón y ésta nos inclina a pensar, de un modo limitante, que únicamente existe aquello que nuestros cinco sentidos básicos pueden percibir, principalmente el tacto y la vista, a pesar de ser conscientes de que tenemos otros sentidos, como el kinestésico, que también es un sentido muy "terrenal", al que no tenemos costumbre de poner atención. Desgraciadamente, este hombre moderno está tan culturizado que es incapaz de pensar fuera de la caja, entendiendo por caja el convencionalismo cultural o paradigma dominante de su ámbito de conocimiento, de modo que es habitual que el común mortal, en un alarde de inteligencia, haga el siguiente comentario ante cualquier alternativa al convencionalismo imperante "... si eso fuera cierto, saldría por la TV" o algo por el estilo. En realidad, si la humanidad ha evolucionado algo es, fundamentalmente, por haber salido de esta caja y no por permanecer en ella, lo cual pone de relive que dentro de la caja no hay NADA QUE INTERESE a quienes buscamos la verdad. La caja es un contenedor estanco al que únicamente se incorpora aquello que es coherente con su contenido y su contenido está estancado y muerto. Es necesario trascender la caja, superar sus límites y, ojo, no digo negar, sino trascender.



El hombre se diferencia de otros cuadrúpedos por su postura erguida, planta sus piés donde el resto apoya las uñas o la punta de sus dedos, tiene la columna vertebral en posición vertical, como una antena, y la cabeza en la parte más alta del cuerpo, de modo que funciona eléctrica y energéticamente como una eficiente antena, emisor-receptor de energía entre la superficie del planeta y el cosmos. Esto no puede ser casual, de hecho el desarrollo de la inteligencia humana tiene mucho que ver con ello y, desde una perspectiva bioelectomagnética, también resulta trascendente. Es comprobable que entre nuestra cabeza y nuestros pies existe una diferencia de potencial y que el agua de nuestro organismo, cargada de sales minerales, es un excelente electrolito, por lo que parece razonable pensar que esta función de conductor tiene un sentido biológico, al menos, como todos los animales y otro de una naturaleza, digamos, más "misteriosa", aunque evidente relacionado con la conexión cielo-tierra. 



También sabemos que existen multitud de fenómenos físicos que producen campos electromagnéticos y que nuestro biocampo interactúa con ellos. Por ejemplo, si nuestra ropa entra en fricción con un material aislante, el rozamiento genera una carga eléctrica estática. Si nos aproximamos a un motor eléctrico o a un campo eléctrico, este campo interfiere con el nuestro y nos transmite carga eléctrica, si pasamos bajo una línea de alta tensión (o sobre ella, que es peor) nos cargamos eléctricamente; si usamos (o, aunque no lo usemos) el teléfono móvil, las microondas que utilizan las transmisiones de telefonía nos cargan eléctricamente; si utilizamos una lavadora, una batidora, una cocina de inducción o vemos la televisión, nos cargamos eléctricamente; si el cabecero de nuestra cama tiene enchufes o interruptores de luz, que es lo habitual, o si tenemos un despertador electrico o el transformador del móvil a nuestro lado mientras dormimos, nos cargamos eléctricamente, incluso si el que lo hace es nuestro vecino, ya que los materiales de construcción son transparentes a las ondas electromagnéticas... y podríamos seguir. Existen personas extremadamente sensibles a estas influencias, lo cual, aunque es una gran molestia en sus vidas, no deja de ser también una garantía de seguridad respecto de los que no somos sensibles y las padecemos sin ser conscientes de ello.

INFORMACION SOBRE ELECTROSENSIBILIDAD
DOCUMENTAL SOBRE ELECTROSENSIBILIDAD


El porqué nos cargamos con todas estas influencias externas resulta evidente. La respuesta es que no podemos transmitir la carga electrica a ningún otro lugar porque estamos aislados por nuestra ropa, llena de fibras sintéticas, y por la suela de goma de nuestro calzado, fundamentalmente. Existen otras razones que deberían preocuparnos si las anteriormente expuestas no lo hacen y tienen que ver con los procesos inflamatorios del organismo. La inflamación, muy resumidamente, es una función de respuesta inmunológica que tiene como objetivo destruir y eliminar patógenos y células indeseables de nuestro organismo, es decir, es una función necesaria y benéfica para nuestra salud, en principio. El problema es que no se trata de una función inteligente sino de una respuesta de tipo electroquímico que obedece a un estímulo. Normalmente, este estímulo se produce en circunstancias en que la intervención es requerida para sanarnos y, en este caso, se denomina inflamación aguda... pero, existe otra respuesta inflamatoria, llamada crónica, que se produce como respuesta inmunológica a una supuesta agresión y cuyo carácter de persistencia es tremendamente perjudicial para nosotros, pues se convierte en una respuesta autoinmune, es decir, combate el organismo en lugar de sanarlo.
 

Pero ¿tiene esto algo que ver con la arquitectura? os estaréis preguntando. Tiene y mucho, con la arquitectura y con ciertas costumbres y hábitos que debemos reconsiderar. Así que, paciencia.Veamos qué ocurre con este tipo crónico de inflamación y sus consecuencias.


El contacto con la tierra ha sido tradicionalmente usado como medio de sanación en las culturas indígenas.

El origen es de naturaleza electroquímica. Los leucocitos especializados del sistema inmune generan y transportan sustancias cargadas positivamente (carentes de electrones) a las zonas dañadas o agredidas (por ejemplo, una herida). Éstas sustancias se denominan radicales libres y se encargan de destruir la materia orgánica con la que entran en contacto por una reacción electroquímica programada. Normalmente este proceso es selectivo y localizado, pero si nuestro campo electromagnético se vé alterado de tal manera que nos vemos cargados positivamente, de forma artificial, la respuesta bilógica del sistema inmune es automática y nos ataca indiferenciadamente, causando un deterioro progresivo del organismo, envejecimiento prematuro y exposición a todo tipo de enfermedades. Por supuesto, el empleo de fármacos antiinflamatorios en estos casos, sólo hace agravar la situación y añadir toxicidad al problema. No entraremos en una explicación técnica y pormenorizada del proceso y espero que lo anterior sea suficiente para entender lo poco que nos interesa estar en una situación de inflamación crónica motivada por acumulación de carga eléctrica positiva.


La solución mas inmediata y fácil a este problema es la siguiente. Conectarse a tierra. Simplemente, pruébalo!

Para más información sobre earthing.



Si estudiamos un poco nuestro entorno cotidiano, los materiales que nos rodean y con los que estamos en contacto permanente ¿qué conclusión podremos sacar?.

  • ¿Son materiales artificiales o naturales ?
  • ¿Son aislantes o conductores?
  • ¿Tienen superficies rugosas o lisas?
  • ¿Tienen salientes, picos, ángulos vivos, resaltes, rincones ó son formas curvas, ergonómicas y redondeadas?
Resumidamente, el primer grupo, no inteesa.

Por tanto, el diseño de nuestros edificios deberá contemplar esta circunstacia, de modo que favorezca en cada momento la descarga de electricidad estática de nuestro cuerpo, de todas las instalaciones y aparatos que existan en él y de todos los materiales y elementos de mobiliario que lo constituyan o contenga.

Este cambio de enfoque, debe hacerte consciente de que, independientemente del coste que tengan, hay materiales que no debes utilizar. Por ejemplo, no utilices laminados como pavimento si no están conectados a tierra con un sistema eficiente, están barnizados con un producto sintético, como el poliuretano, ó tienen acabado plástico, incluso una madera noble barnizada no es apta en nuestro caso. No utilices pintura plástica en los revestimientos, moquetas acrílicas ni materiales con revestimiento sintético. No lo hagas o provocarás que tus clientes enfermen. 



Caminar descalzo sobre una superficie húmeda, como la hierba o la arena de la playa, no sólo nos conecta eléctricamete a tierra, también tiene un efecto terapéutico al activar las zonas reflejas del pié, que asocian estas terminaciones nerviosas con los órganos internos y diferentes sistemas energéticoa del cuerpo. Por tanto, un hábito saludable será caminar descalzo o con calcetines de algodón o lana sobre un pavimento conductivo, como tierra, cerámica, hormigón pulido, piedra natural o madera de alta densidad tratada con aceite. Si tenemos alfombras habrán de ser de piel, lana natural, fibra vegetal, lino o algodón, nunca de material sintético. Los paramentos deberán ser cerámicos, de madera de alta densidad, cemento, cal o yeso y pinturas orgánicas o al temple, nunca plásticas.

La calefacción por suelo radiante, si es eléctrica, es nefasta, si lo es por agua en tubo de polietileno es menos mala, pero hay que tener en cuenta que el agua en movimiento activa las redes geomagnéticas y eso no nos interesa. El único suelo radiante que recomiendo es el que funciona por aire caliente, la famosa Gloria castellana, de origen romano según tengo entendido que, además, contribuye al funcionamiento bioclimático del edificio si se gestiona adecuadamente como intercambiador de calor en el sistema de ventilación.


El edificio, no sólo deberá tener conectada a tierra su estructura, sino disponer de una red de conexión a tierra con tomas disponibles en todas las habitaciones, donde deberemos conectar todo chisme eléctrico junto al que debamos permanecer cierto tiempo, sobre todo, por la noche. Esta instalación puede disponerse sobre la altura del rodapié y tendrá varios puntos de contacto a la red vertical de TT. Con esta disposición conseguiremos equilibrar el potencial electrico en la base de muros y tabiques y evitar, por tanto, la presencia de humedades por capilaridad, como efecto residual. Por otro lado, es importante que aquellos elementos de mobiliario que utilizamos durante un tiempo prolongado, estén conectados a tierra. Por ejemplo, el asiento de trabajo o la cama, ésta última, sobre todo si tiene estructura metálica. Por supuesto, hay que evitar los emparrillados metálicos no conectados a tierra, como los colchones de muelles. Introducir los pies en agua fría (con el desagüe abierto o en un recipiente conectado a tierra), caminar descalzo, etc elimina la carga estática que acumulamos y equilibra nuestro estado energético y eléctrico, como medidas básicas a introducir en nuestras rutinas diarias.

Otra forma de adquirir electrones para equilibrar la sobrecarga estática positiva, si no disponemos de la posibilidad de conectarnos a tierra, ó además de ello, es cargando la atmósfera que nos rodea de electrones libres de forma artificial, si bien esto requiere utilizar un aparato eléctrico adicional a lo muchos que ya tenemos y eso no es lo que pretendemos. Sin embargo es mejor utilizarlo que estar enfermo o expuesto a enfermedades contínuamente.
 
Los centros de trabajo y los lugares con mucha electrificación son aquellos en los que este tipo de aparatos debieran ser obligatorios. Hablamos de los ionizadores. Además, dado que funcionan con agua, puede añadirse la aromaterapia a sus funciones ya que la mayor parte de los aceites esenciales tiene efectos bactericidas y sirven para depurar ambientes cargados. Estos dispositivos son de uso común en hospitales y centros de salud. También se utilizan para tratar el agua de las piscinas y en las purificadoras de agua, aportando cualidades terapéuticas a este elemento.



La conexión a tierra del edificio tiene otros muchos beneficios menos evidentes pero igualmente benéficos, relacionados con la geometría sagrada, por ejemplo, que exceden la pretensión del presente artículo pero no debemos olvidar. Debemos tener siempre presente que en el universo todo está interconectado, todo está en contínuo cambio y todo se comunica entre sí. Entender estos tres principios es básico para integrar otros conocimientos y experiencias.


martes, 1 de abril de 2014

CRITERIOS PARA UNA BUENA ARQUITECTURA IV: EL GRAN Y EL PEQUEÑO ARTE

Es más que probable que el presente artículo despierte cierta aversión. Se trata de una reacción natural que sentimos al sospechar que el terreno firme que estábamos convencidos de pisar no es tal, sino una fina capa que, como el hielo helado sobre un lago, se vuelve peligrosamente quebradizo bajo nuestro peso,... el peso de la necesidad de saber. Por otro lado, antes de empezar a cortar leña diré, en mi contra, que no me considero más capaz, ni mucho menos, que mis objetivos de hoy sino, simplemente, interpelo a una más amplia visión del concepto arquitectónico, la cual pretende integrar lo que hemos aprendido con lo que, desgraciadamente, hemos olvidado y, afortunadamente, estamos re descubriendo en estos momentos históricos.


Tengo que añadir que, si no dejo títere con cabeza, no es por arrogancia sino como llamada a la reflexión profunda acerca de la situación en que nos encontramos (una reflexión más, ni mejor, ni peor). No es que no haya buenos arquitectos, que los hay, y no es que no existan propuestas afortunadas, esfuerzos ni investigación puntera o ideas geniales, que también las hay en abundancia (aunque no sea lo común). Lo que ocurre es que se pueden contar con los dedos de una mano (tal vez la de un manco), los arquitectos que realmente saben lo que tienen entre manos cuando ejercen como tales. ¡¡Al menos, yo no conozco a ninguno!! Por lo tanto yo, que no sé, no sabiendo sé, al menos, que no sé lo cual permite, a cualquiera que se ponga en esta situación, poder ver algunas cosas que otros que "saben" no ven debido, precisamente, a su "saber". Claro que, si este supuesto mal de la ignorancia está tan extendido que alcanza a todo el espectro profesional... ¿Cómo podremos convencernos de que hay otro camino? Pues bien, lo hay porque ya existió en el pasado. Solo hay que desempolvarlo y re descubrirlo, adaptándolo a nuestro estado actual de evolución.

La cara es el espejo del alma... ¿quien dijo esto?

Veamos pues, a qué me refiero con esto del Gran y el Pequeño Arte de la Arquitectura. Para situarnos, podemos hacer una comparación paralela con el Arte de la Escultura. Cualquiera, por poner un ejemplo obvio, podría reconocer a Miguel Ángel como un representante del Gran Arte y... (podría ser cualquier contemporáneo), no sé..., a Damien Hirst (por no hacer sangre), como un magnífico representante del Pequeño Arte de la Escultura; ya que el Arte no debe confundirse con el mercado del arte, que tiene más que ver con la Bolsa o la subasta de pescado que con lo primero. ¿Por qué es esto así? Tal vez, ayude saber que Miguel Ángel constituye uno de los últimos especímenes de su género. Aquel Renacimiento italiano parió lo mejor del Gran Arte y, poco después, coincidiendo con el cambio del calendario juliano al gregoriano, el conocimiento que lo sustentaba dejó de estar al alcance del pueblo, fué directamente prohibido su uso público y pasó a formar parte del patrimonio exclusivo de las Escuelas de Misterios, las Sociedades Secretas y la Masonería lo cual, por otro lado, como siempre había sido pero, ahora, velado para siempre del dominio público en cuanto a sus manifestaciones más populares, entró a formar parte de lo que llamamos Ciencias Ocultas u Ocultismo, conocimiento Hermético, Templario, etc. (Quien y porqué se promovió este cambio es algo que Uds deberían investigar más allá de las razones oficiales).


(*) Aviso: Wikipedia es una referencia fácil para todos, si bien sus contenidos no son nunca 100% fiables

Si damos un pequeño salto de disciplina a la arquitectura podemos ilustrarnos con algún otro ejemplo como la catedral de Notre Dame, en París como exponente del Gran Arte y cualquiera de las obras contemporáneas más célebres (da igual la que sea), como contrapunto. Es decir, actualmente existe una fractura abismal que separa el concepto de la ARQUITECTURA, asociada a lo primero y que podemos declarar extinta de la faz de la Tierra, de la arquitectura, esa absurda disciplina a la que nos dedicamos la mayoría de los arquitectos (los convencidos, por ignorancia, los que no, porque creemos que puede recuperar su sentido verdadero y, los demás, porque es lo que toca). 


Por tanto, podemos afirmar que nuestros antepasados manejaban unos códigos que actualmente desconocemos y que resultan imprescindibles para transmutar lo Pequeño en Grande. La ausencia de dicho conocimiento convierte cualquier acto humano en banal, hablemos de Arquitectura, Política, Medicina u otra disciplina del ámbito humano. Si fué celosamente administrado inicialmente, con el fin de protegerlo de los peligros que entrañaba su mal uso, en la actualidad ha sido secuestrado y se usa únicamente para aquellos fines de los que se lo pretendía proteger, curioso destino. Sin embargo, se trata de un conocimiento positivo, un conocimiento natural y evolutivo, un conocimiento que nos empodera como seres humanos y que nos permitiría alcanzar un nivel de desarrollo parejo con la tecnología actual en otros campos. Este conocimiento se encuentra disperso y a la vista de todos en gran parte, si bien debe ser reunido y administrado de forma conveniente y eficaz. Sin embargo, en tanto esto ocurra no podemos limitarnos a obviarlo sino, al contrario, buscarlo, ponerlo en práctica y compartirlo para crear un fondo activo que presione para conseguir la salida a la luz pública de un cuerpo coherente y ordenado de información transmisible. Tenemos derecho a saber y debemos buscar las fuentes adecuadas. Es más, afirmo que la humanidad tiene derecho a disfrutar del Gran Arte y, consecuentemente, debe exigir este derecho naturalmente.


Veamos un nuevo ejemplo que tiene que ver con Egipto. Si bien hay magníficas pirámides en todos los rincones del planeta, las de Giza son de largo las más conocidas. Existe mucho de lo que aprender en estos lugares. Como se trata de ciencias empíricas, su conocimiento exige dos fases, una de búsqueda y recopilación de datos y otra de experimentación. Para muchas cuestiones, encontraremos maestros dispuestos a iniciarnos y que nos mostrarán los rudimentos básicos de diferentes disciplinas pero, en todo caso, la investigación personal y, sobre todo, la fase experimental son fundamentales. El aprendizaje siempre evoluciona en espiral, es decir, nos movemos en círculos desde la teoría a la experiencia y, con cada vuelta ascendemos un pequeño peldaño. Veamos algunas cosas que nos muestra la Gran Pirámide de Keops relacionadas con su multidimensionalidad y que, probablemente, sonarán a chino. En primer lugar, su posición geomagnética la vincula con el gran cristal de hierro del núcleo Terrestre, energía de primera dimensión pulsante en la frecuencia de Schumann. Su composición granítica, un material paramagnético procedente de las lejanas canteras de Asuán (similar al utilizado por Felipe II en El Escorial, no casualmente) sintoniza con la energía elemental de 2D por su origen ígneo y pertenece al Manto que conecta el núcleo con la corteza Terrestre. También interviene la fuerza y tecnología humanas aplicadas en su construcción, que corresponden a la energía de 3D o tercer campo dimensional. Seguidamente, la conciencia de 4D. La presencia en la gran pirámide puede alterar la conciencia ordinaria en algunos puntos, como la Cámara del Rey, curiosamente, construida con las mismas medidas áureas que la cámara que custodiaba el Arca de la Alianza en el Templo de Salomón, en Jeruralén, de donde sacaron tanta información (de la que nos interesa) los famosos caballeros Templarios. Es decir, actúa en un campo energético activo de cuarta dimensión asociado con la memoria y el inconsciente colectivo. Este espacio ocupa el equivalente virtual del centro de energía de un doble octaedro, cuya parte física emergente es la pirámide que conocemos como Keops y la parte etérica está bajo tierrra formando un conjunto complementario con la anterior. Se trata de una energía 5D asociada al amor divino o energía del corazón, necesaria para la transmutación de lo grosero en sutil y viceversa y funciona como una especie de embudo o colector. A continuación nos encontramos con la Forma de la pirámide, energía geométrica, ondas de forma de 6D. La resonancia de esta geometría está asociada con un sonido determinado que vibra en 7D, energía sónica. Su disposición en conjunto nos remite a la conexión del sistema solar con la Constelación de Orión y las Pléyades, energía de 8D, etc... Se trata solo de un comprimido ejemplo de la complejidad implícita en cierto tipo de construcciones y que afecta a todos sus niveles dimensionales, dado que cada uno trabaja con unas leyes diferentes pero todos en coherencia y conjuntamente con los demás para constituir una compleja maquinaria. No es necesario comprender, solo abrir la mente e intuir de qué se está hablando. (En principio, aclarar que los niveles dimensionales a que nos referimos no se identifican - al menos, literalmente -  con las dimensiones espaciales adicionales que propone la Teoría de las Supercuerdas)


Eso sí, después de comprobar el nivel de conocimiento alcanzado por nuestros antepasados, solo podemos ponernos en una actitud de asombro y perplejidad y, como niños, humilde e inocentemente, tratar de absorber, por todos los medios a nuestro alcance, una pequeña parte del mismo. Lo que esto pone de relieve es que, en la actualidad, trabajamos únicamente en un plano de los múltiples existentes cuando, sin embargo, estamos afectados por lo que ocurre en todos ellos. Por tanto.

Corolario. El Gran Arte es un ARTE TOTAL

  • Un arte total involucra los diferentes aspectos, campos o niveles de energía que intervienen en la acción artística, tanto gruesos como sutiles, integrándolos en un Todo.
  • La Belleza puede definirse como una relación armónica de las partes que resuena en diferentes niveles dimensionales de forma simultánea.
  • La expresión poética siempre se manifiesta de forma predominante en un nivel, pero actúa simultáneamente en todos los demás.
  • El ser humano, así como todo en el universo, actúa y, por tanto, tiene existencia en todos los planos o niveles dimensionales que se relacionan, formando un sistema complejo de interacción entre lo más denso y lo más sutil.
  • La totalidad es la danza de Dios. El objetivo del hombre es esta danza, a través de la cual, Dios se conoce a sí mismo.


Así pues, analicemos un poco más qué interviene en cada nivel dimensional para poder trabajar sobre ellos.


El primer nivel dimensional contiene lo mas denso. Digamos que su rango varía desde lo extremadamente denso hasta los infinitamente denso, el centro del toroide o agujero negro (aquí los astrofísicos ya pierden la pista). Es el pulso de la vida en el planeta y nuestro anclaje a la materia (anclaje del cuerpo físico). Todo lo denso es lento, por lo que se trata de una frecuencia de luz "lenta", digamos que su frecuencia natural es la denominada Resonancia de Schumann y tiene que ver con la forma en que percibimos el tiempo. Este ritmo debe ser considerado en nuestras actuaciones, ya que las frecuencias armónicas con ésta R.S. son favorables y las que no lo son, no (Recordemos que toda forma, genera una frecuencia propia).

El segundo nivel dimensional corresponde a lo que llamamos el mundo elemental, que actúa como resonador e intermediario de entre 1D y 3D. Es el reino de las formas de vida elementales, como virus y bacterias, su densidad varía desde lo normal a lo extremadamente denso y su expresión se materializa a través de las emisiones e inmisiones electromagnéticas que competen al mundo de la geobiología y son detectables mediante la radiestesia, arte zahorí, rabdomancia, etc. Es preciso manejar la forma en que esta energía se expresa en la superficie terrestre para evitar los puntos o zonas geopatógenas.

El tercer nivel dimensional es nuestro mundo conocido y donde interactuamos unos con otros, correspondiendo a lo que denominamos biosfera. Esta fina capa tiene una densidad media y permite el estado de los cuatro estados de la materia del agua, su elemento dominante. Esto es, sólido, líquido, gaseoso y plasmático. Es el mundo de las operaciones dominadas por la mente individual, egóica o inferior y, para la mayoría, el único que existe. Aquí interviene todo lo que tiene que ver con la energía de los materiales, debido a su composición e industrialización, sea naturales o artificiales, brutos o transformados, sostenibles o no. También tiene que ver con todo lo que tiene relación entre la superficie terrestre y el cosmos (o con las otras esferas o sistemas celestes), es decir, el clima, la rotación de la tierra, la influencia de la luna y el sol, los planetas interiores y exteriores, etc. Estos tres niveles corresponden a la parte físico-etérica que somos identificamos como el "mundo de las cosas materiales".


El cuarto nivel dimensional es ya un nivel sutil, si bien no menos importante, y corresponde a los símbolos y los arquetipos, el reino de la magia donde opera la mente o, como llamaba Jung, el inconsciente colectivo. Es de vital importancia contemplar conscientemente este campo y trabajar con sus influencias ya que él interactúa con nuestra vida seamos conscientes de ello o no y, a efectos operativos, es más práctico serlo que no serlo y, sobre todo, que ignorarlo. Se trata de un campo que no es material pero actúa definitivamente sobre la materia a través de nosotros y, por tanto, no siendo material actúa a modo de un tejido de enlace entre todo lo inmaterial y lo material.

El quinto nivel dimensional entra dentro de lo sutil pero muy próximo a la conciencia colectiva que desencadena en la materia del mundo tridimensional. Se trata del mundo emocional que actúa en los seres humanos a través del centro energético o chakra cardíaco, situado en el centro del cuerpo. Los niveles impares resuenan entre sí, de modo que el mundo emocional se puede considerar una abstracción del tridimensional que, a su vez, lo es del unidimensional. Es la forma de canalización de los niveles superiores hacia lo material. Un ejemplo de esto son las formas de acción psicosomática en el cuerpo y la manera en que traducimos estados emocionales en patologías. Debemos permanecer abiertos ya activos en este nivel para traer a nuestra vida lo mejor y más saludable para nosotros y los demás. Se trata de un mundo abstracto cuyo lenguaje no tiene expresión escrita o hablada, por lo que puede resultar difícil de asimilar como un concepto más. Podríamos llamarlo amor, pero no sería correcto, ya que esta energía permea todos los niveles dimensionales y su atributo más destacado es lo que los físicos denominan negantropía. También podríamos llamarlo creatividad, pero no será correcto porque la creatividad es un proceso o cadena y, sin embargo, la energía de 5D es esencial para la manifestación del acto creativo... Mejor lo dejamos así.

El sexto nivel dimensional nos será muy familiar a los arquitectos, ya que se trata del mundo geométrico, el mudo de las medidas o, mejor dicho, de las relaciones entre ellas. La geometría opera en un nivel sutíl de organización de patrones con tendencia a manifestarse y resuena directamente con el cuarto nivel dimensional, el mundo de los arquetipos y símbolos. Sin embargo, requiere del filtro emocional para llegar a esta capa y ser codificado. Ya hemos hablado de geometría anteriormente y lo haremos en el futuro.

El séptimo nivel dimensional corresponde al ámbito del sonido. Tal como indica el libro del Génesis "al principio fué el verbo" (aunque únicamente ne cierto modo). El sonido el la primera vibración y resuena con la energía de 5D (tal vez por ello nos conmueve la música). El sonido actúa directamente sobre el mundo geométrico generando patrones, formas y campos morfogenéticos. Por ejemplo, una variación en la vibración sónica modifica el patrón geométrico de una estructura, tal como nos muestra la ciencia cimática. 


¡ espectacular ! >>>>>  https://soundcloud.com/normalizemusic

Al mismo tiempo, cada geometría resuena con un sonido, por lo que hay sonidos creativos, que generan orden, y sonidos destructivos ó entrópicos.

El octavo nivel dimensional es la luz en estado ondulatorio, es decir, actúa a nivel cuántico en el reino de las posibilidades y resonará con el mundo geométrico a través del sonido. Podríamos decir que se trata del mundo cuántico elemental; fotones, gluones, electrones, gravitones y todos otros 'ones emanan de este nivel. Por ejemplo, una cierta corriente eléctrica aplicada con una frecuencia determinada al agua, produce un cierto sonido y puede actuar sobre el spín del electrón del átomo de hidrógeno haciéndolo rotar (cambiar geometría) de modo que su órbita se vuelve incompatible con la del oxígeno y produce una rotura de la molécula, que se descompone en 2H+O. Acabamos de describir un proceso de electrolisis de forma simplificada. Por tanto, luz, sonido, geometría, emoción, arquetipo, materalización, densificación, concentración es un proceso ineludible que debemos considerar en todos sus pasos.

Los niveles dimensionales continúan hacia arriba más y más, pero creo que ya tenemos suficiente con intentar domar estos caballos y hacerlos correr en la misma dirección de forma consciente. Si bien este espacio no da para mayores extensiones sí, al menos, sirve para mostrar lo diferente y compleja que es la realidad respecto a la información, simplista y poco favorable a los intereses humanos esenciales, que hemos recibido de nuestros educadores y que, incluso, nos atrevemos a transmitir a otros como dogmas de fe. ¿No os parece demencial?


Pero no nos vamos a despedir sin hablar del Pequeño Arte de la Arquitectura ¿Verdad? Los críticos de arquitectura de todos los tiempos, los profesores y catedráticos, los editores de libros y revistas de Arquitectura, las intocables vacas sagradas contemporáneas (con sus premios Pritzker bajo el brazo) de esta disciplina, todos sin excepción y no hablo ya del resto, buenos y malos arquitectos, todos ellos actúan en el restringido ámbito del pequeño arte de la Arquitectura, así, sin más, porque la arquitectura no se ocupa, desde hace unos 400 años de otra cosa. 


Es cierto que hubo grandes sabios que conocían y practicaban en secreto con las leyes universales pero el acceso al conocimiento de transmisión oral limitaba mucho el poder abarcar y experimentar con los avances de otras culturas y civilizaciones y, además, quien se dedicaba a cultivar el conocimiento, no tenía tiempo para gastar en estos menesteres por lo que las grandes obras de la humanidad debemos atribuirlas exclusivamente a intervenciones foráneas, sean estas de forma directa o canalizada (No creo que a estas alturas del partido haya quien, al menos, no se cuestione cosas como el origen de los círculos de las cosechas en Inglaterra y otras partes del mundo, por ejemplo). El asunto fundamental respecto al flujo de la información es que, en la actualidad como nunca antes en la historia de la humanidad, disponemos a través de Internet de toda (prácticamente) la información elaborada por el hombre, directa o indirectamente, canalizada o aprendida, falsa o veraz, pero disponible para cualquiera. El conocimiento oculto sigue siéndolo, pero más en el sentido iniciático que en el de disponibilidad de información, digamos, exclusiva. Es decir, hay Maestres o "enseñadores" que conducen a sus adeptos por el camino del conocimiento, si bien esta opción limita tremendamente la libertad del aprendiz para elegir su propio camino y no se encuentra al alcance de todo el mundo. Por contra ¿cómo podemos navegar en esta marea de información indiferenciada y poder discriminar lo que es interesante o necesario para nosotros? Hay que tener en cuenta que cada individuo es diferente y, por tanto, sus necesidades, también. Bueno, la respuesta es que todos tenemos un Maestro interior que sabe exactamente lo que necesitamos y cómo conseguirlo. Solo hay que despertarlo, ese es el problema. Pero, para ello sí existen infinidad de facilitadores a disposición del público general. A medida que el ser humano desarrolla su conciencia, empieza a sintonizar con la información que es afín a él y el universo conspira a su lado a fin de atraer lo necesario. Hay que entender dos cosas, primero, que lo necesario no siempre suele coincidir con lo deseado, ya que el deseo es algo ajeno a la conciencia y, segundo, que el camino es progresivo, se trata de un proceso y no de una puerta que atravesamos a voluntad (aunque bien podría ser así para ciertas personas).


Si observamos cualquier obra contemporánea o de vanguardia, nos daremos cuenta que adolece de multitud de defectos, aunque se trate de "original", "inspirador", "dinámico", "fluido", "puro", "impactante", "funcional" y otros adjetivos similares que se emplean para vestir lo que es vacío en realidad, pues el fin último de la arquitectura, enunciado como primer y único criterio a considerar y que reza así. Si el entorno humano resultante de la actividad arquitectónica es favorable, entonces, la arquitectura es buena, es una condición que no se cumple en cuanto empezamos a considerar el análisis multidimensional. ¡Bueno! Esto representa una gran oportunidad para ser pioneros de esta disciplina ¿no es cierto? ¡Deberíamos empezar hoy mismo!

Por tanto, entendamos el Gran Arte como aquél que persigue la verdad total. Parafraseando a Jodorowski - No podemos alcanzar la verdad, pero podemos aproximarnos a ella a través de la belleza - La belleza puede ser un concepto muy práctico y utilitario y, digamos, cotidiano. No es necesario sublimarla sino aplicarnos conscientemente y con plena atención a su persecución. Pero no existe la belleza sin armonía interdimensional y esa es la razón de que la Arquitectura Contemporánea sea ajena a la Belleza y, consecuentemente, al concepto de Gran Arte o arte total, cuya práctica tiene más que ver con la intención, la curiosidad y los medios que ponemos en juego que con lo sublime.